Monday, September 29, 2014

¡Auxilio! ¿un infante o un torbellino?

Recientemente me he encontrado con esta repetida escena en varios establecimientos: un infante corriendo de lado a lado y tocándolo todo mientras su cuidadora le regaña constantemente. Al tratar de restringir los movimientos del infante se dispara una pataleta y un caos total; una lucha de poder a la cual no le habia prestado atención hasta que comprendí que dentro de un año esa podría ser mi situación. Entonces comencé a observar ambas partes envueltos en este jaloneo constante. Encontré dos raíces del conflicto: un infante loco por descubrir su mundo y un adulto que no sabe interpretar los deseos del infante.

Un infante es un niño entre el año y tres años y medio de edad aproximadamente. Durante esta etapa, éste comienza a caminar, hablar, coordinar movimientos, entre otras actividades. Es mucho más notable la integración de información hacia su cerebro a través de sus sentidos. Tengamos en cuenta que los cinco sentidos principales son el tacto, olfato, vista  y gusto. Por lo tanto será obvio que los infantes comiencen a tocar todo y echarse las cosas a la boca.

En cuanto a la coordinación, el infante necesitará moverse libremente para lograr establecer balance, equilibrio, coordinacion ojo y mano, mano y boca, conciencia corporal, entre otras. Se espera entonces que el o la infante camine de lado a lado, agarre cosas que le parezcan curiosas y mire alrevez.

En cuanto al desarrollo del habla, en esta etapa es más notable como el sistema oral motor busca ejercitarse para propiciar una buena pronunciación (esto siempre y cuando se le haya dado el estímulo necesario al infante y no hayan problemas del desarrollo). Es entonces cuando escuchamos trompetillas, sonidos "raros" y palabras repetitivas (entre muchas otras).

Ahora, imaginen la escena: un infante corriendo de lado a lado, tocandolo todo y haciendo ruido mientras los adultos intentan conversar cordialmente en una reunión familiar o intentan distraerse en el cine. (De hecho, estas son mis razones principales por las cuales soy participe de que el cine no es lugar para infantes). ¿Les parece caotica la escena? Bueno a mi si. En especial cuando se que la principal culpa de que todo este "fuera de control" es del adulto. ¡Cómo! Pues si. Si usted no conoce la etapa de desarrollo por la cual atraviesa su hijo o hija, cometerá el error una y otra vez de provocar la escena caótica de: "allá viene la de los nenes chiquitos" y sonrisas con las muelas de atrás al saludar de los demás; por no estar debidamente preparado.

Por esto decidí escribir algunos consejos que me han sido útiles con los infantes de mi familia y estudiantes.

1. Organícese y Planifique. Si va a ir fuera de casa piense en el lugar a donde va a ir (una casa o lugar público), piense en las personas con las cuales va a compartir y en las reglas del lugar. Considere la cantidad de tiempo que estará allí. Planifique actividades y juegos que puede hacer en una esquina del lugar o dentro del "play yard" para que el infante no se aburra. Si es un lugar cerrado como una casa, prepare "el área de los niños". Un área restringida pero a la vista de todos y coloque los juegos de uno en uno en el lugar. Por qué de uno en uno, para que no se aburran. ¡Traiga actividades de más!
Sugiero: juegos con plasticina (se puede hacer casera y es menos toxica), rompecabezas para infantes, figuras geometricas para ensaltar, bolas con cascabeles dentro, juguetes con cajas de sonido, papel para rasgar. (Recuerde se supone que esten bajo supervisión)

2. Hágalo en casa. Si usted no está acostumbrado a hacer este tipo de actividades en casa, le va a molestar muchísimo aun la actividad que mantiene entretenido a su infante. Ellos siempre harán regueros y ruidos. Si tiene la oportunidad de jugar y exponer a su infante a actividades multisensoriales desde el hogar, verá en unos años lo mucho que ha invertido en el aprendizaje de este. Además que jugar juntos, crea un enlace excepcional entre padre, madre o cuidador e infante.

Sugiero: introducir los dedos en una caja de granos secos para fortalecer el sistema motor fino de las manos, jugar con espuma de afeitar en una mesa y crear figuras (añada tinte vegetal o finger paint y será más divertido), rasguen pedazos de papel de colores y peguelos en otro papel (ademas de trabajar con el sistema motor también puede enseñarle los colores), rueden en el piso, jueguen con bolas, hagan maracas caseras, hagan historias, creen dramas, usen la imaginación.

3. Estructura. Una cosa es dejar explorar en un ambiente estructurado y otra es dejar hacer lo que el infante desee (por no decir lo que le de la gana). Si no se lleva una estructura correcta, este infante será un niño que no conocerá de límites. Esto le traerá muchos conflictos en el comportamiento. Haga un horario de actividades. El infante se irá acostumbrando a las rutinas. Debe conocer cuando es tiempo de divertirse sentado, cuando es tiempo de divertirse de pie, cuando es hora de comer -en la mesa-, la hora del baño, la hora del cuento, etc. También es importante que reconozca que todo tiene un lugar.

Por ejemplo:
-No se pintan en las paredes ni en el piso, a menos que esten cubiertos de papel o se pinta sólo en el lugar previamente determinado.
-Se come siempre en la mesa y sentado.
-Existen cosas que no se tocan. Si usted no logra restringir al niño de tocar algo, simplemente distraiga su atención.

Estos ejemplos son bastante prácticos y sencillos. Existen muchos más y apuesto a que otras madres han descubierto algunos particularmente para sus hijos. Con este artículo no pretendo ser erudita en el tema. Mi gran deseo es ver menos peleas entre infantes y padres en público, ver menos infantes "desordenando" pero que en realidad estan aburridos y ver más adultos comprensivos y empáticos con la etapa de desarrollo que estan viviendo sus niños. Esto traerá menos gritos y peleas y mucha, mucha diversión.